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20090228

Todo irá bien. Todo va a ir bien

Cuando más dudas tengo sobre si soy bueno o malo preparo mentalmente mi viaje a Buenos Aires. Necesito tiempo para estar conmigo. Para reencontrarme en la esquina de una calle empedrada. En un gigantesco parque ante el que no sea nada.
En general, necesito saber que todo irá bien, Nacho, ahora más que nunca. Necesito más que nunca poder recostarme en el regazo de mamá y que ella me asegure que nada ocurrirá. Por eso me marcho y por eso a BAires. Estoy cansado y perdido, a pesar de que debería estar contento. Necesito ubicarme con nuevas referencias. Por eso me marcho. Última noche en Sevilla "de seguido" y ni siquiera he decidido salir de casa. No tengo nada que celebrar. Imagino que cubriré mis objetivos y me tranquilizaré, dejaré de tener miedo. Tanto miedo en algunas ocasiones, que me obliga a quedarme dentro de mí mismo. Que me impide ver lo que tengo a mi alrededor. Que me aleja de todo lo que ha sido parte de mí durante mucho tiempo.
No hay remedio, y si lo mejor no es marcharme, es tarde para volver atrás. Voy a marcharme y veremos luego qué es lo que pasa.
Tengo tantas carencias que no puedo resolverlas aquí, en un mar de agua turbia y enrarecida. Entendiendomuy pocas cosas, aunque sé que en gran medida soy yo mismo quien no sabe formular las preguntas, y por eso no llegan las respuestas.
Pero no hay regazo, nadie va a dejarme tan tranquilo como antes. Debo ser yo mismo quien camine despacio ahora y tome las nuevas referencias.
Estaremos en contacto.

20081204

Oviedo... por no parar

Escribo este post retrospectivamente, ahora que puedo, y que debo hacerlo. Fue aquel viaje a Oviedo un regalo para los dos y la posibilidad de volver a jugar con un destino con el que no contaba. Volví a sentirme de alguna forma importante para alguien a ese nivel que reconforta sin hacerte descarrilar. Creo que aquellos días nunca fueron reales y que, de alguna manera los dos lo sabíamos desde el principio. Pero fue divertido intentar lo que intentan todos con buenos resultados, como asomarme a una película y entrometerme en la historia de su protagonista.
Supimos disfrutar mientras hacíamos planes. Quizá ya entonces sabías que ninguno de ellos iban a llegar a realizarse, pero estuvo bien.
Escribo ahora este post, después de tener la seguridad de haberme portado bien contigo y de haberte hecho concesiones muy difíciles para otros. Sin rencor. Sin daño. Con el deseo de encontrarnos algún otro día y sonreírnos. Quizá entonces me cueste menos entenderte, con una implicación menor.
Fue divertida la sesión de fotos y las sidras baratas. Cada uno seguimos rumbo hacia adelante, aunque yo un poco enlentecido. Todavía.
Escrito ahora este post con la esperanza -todavía- de que lo leas y me pongas un mensaje.

20080201

Ni ETA ni maricones

Y hacen muy bien, si señor. Las cosas como Dios Manda. Porque ETA mata a las personas, y los maricones acabarán por hacerlo. El SIDA no es sino un avance, el resultado de su propia degeneración progresiva. Todo Hombre de Bien lo sabe. Y no vale la pena que laven su imagen con salidas masivas del armario ni con matrimonios abominables que apoyen los gobiernos modernos. Deberían estar en cárceles. O muertos. Como los asesinos y los terroristas. Por desviados. Por pederastas. Por delincuentes.

¿Cómo mantenerse indiferente ante actitudes como ésta? ¿Cómo pensar en democracia cuando, viviendo bajo uno de los gobiernos más tolerantes, te desayunas una buena mañana con una recomendación como ésta, gratis y porque-sí? Y lo que es más importante: ¿cómo pedirle que racionalice y aguante las lágrimas a aquel niño que día tras día era vapuleado por sus compañeros, ridiculizado, insultado, apaleado en el patio? ¿Cómo explicarle que los profesores no hacían nada porque seguramente el mes que viene votarán a Rajoy ejerciendo su libre derecho? ¿Cómo convencerle de que cada uno puede pensar como prefiera y que determinadas actitudes no justifican comportamientos conocidos, a veces mejor organizados y más crueles que los de bandas terroristas a ojos de un niño? ¿Cómo convencerle de que ir al colegio es bueno a pesar de todo, porque uno aprende cosas y conoce compañeros y juega en el recreo si ayer acabó con dos dientes en el bolsillo y la chaqueta del uniforme llena de sangre y un labio partido? ¿Cómo explicarle porqué lloraba cada domingo a solas y qué era, en realidad el miedo, cuando ni siquiera podía saberlo porque no reconocía qué era lo que estaba mal de todo aquello?

Pero sí, está bien que cada uno piense libremente, y que actúe en consecuencia. Que haga lo que le venga en gana. Que vote lo que le parezca y que se case con quien quiera su gobierno, o su iglesia. Que sueñe con quien le dejen y que corra cuanto pueda cuando le persigan. Que llore cuando tenga miedo. Por algo nos dieron la capacidad de llorar. Si no para qué...

Es cierto, tenemos que acabar con estas lacras, con estos degenerados y asesinos. Solo así conseguiremos un Mundo Mejor. Para los que queden y lo quieran.

20071120

Sara, aglutinadora, que no estás...

Querida Sara, que no estás como antes:

Me encuentro en ese estado en que podría parecer que me han robado algo que es mío. Que siempre lo fue. Aunque ahora no está. Algo parecido a lo que pasa contigo, Sara, que ahora estás lejos –qué estarás haciendo, maldita...bendita-.

Tenía esta deuda contigo, y la saldo en esta tarde –ya invierno- en que quiero escribir. Un gesto egoísta, robarte para darme carnaza.

No sé si éramos del todo conscientes aquel día en que estrenaba móvil, de que te estabas marchando. ¡Claro! Además yo no pude acompañarte en el paso decisivo de quedarte y no estar. Lástima que mi móvil estuviera en mal estado y el servicio técnico borrara aquellos vídeos que te hice. Tu cara, tan extraña cuando unos brasileiros te cantaban en la plaza. La Plaza.

Pongo aquí esta foto, que en su día te saqué con mi móvil en La Latina, probándote unas gafas que nos vendía una abuelita, y que te hacían estar tan Tú. Creo que juntamos dinero y las compraste. No es la mejor, ni la más significativa. Pero es Latina y Sara y nosotros.

Después, cayó la niebla sobre nosotros, y ahora solamente no estás. Sabemos que estás bien. No me atrevo a llamarte. Se me agarrotan los dedos cuando comienzo un mail. No es angustia de que no estés, debe ser otra cosa, desde pequeño. No sé hacerlo. Pero aquí me asomo confiado y puedo decírtelo sin sentirme inseguro.

Que estés bien te encomiendo; como siempre, vamos. Con esa tranquilidad asaltada por una brillantez que arrollaba, como me gustaba sentirte. Progresele fue uno de los mejores momentos, para tenerte en todo tu esplendor, copa de vino rojo oscuro en mano. Apoyada en lo que mejor sabes hacer, en lo que Sabes Hacer. Que resulta que Sabías Hacer, zorra.

Y ahora... el umbral de la pobreza a tomar por culo, mientras decides hacer lo que debes, y nos dejas aquí, un poco huérfanos, en este Madrid, que en realidad, no nos gusta tanto como nosotros pensábamos.

A ver si algunos días –por no parar- acabo parando a tu lado. A vuestro lado unos días de nuestras vidas. Aunque sé que entretanto, te veremos En Casa.

Dale recuerdos a aquella noche en ese pueblo del demonio donde dormimos juntos, desnudos y echando de menos a otros, mientras casi habíamos dejado de saber quiénes éramos ni que habíamos ido a hacer allí.

No quiero ser cursi –debo cuidarme, con la edad, es cada día más fácil para mí-. Piensa, cuando leas esto que he tomado antes dos –tres- cervezas que justifican algunas cosas. Dale besos a Iván –otro- y date a ti muchos besos, que son los que yo te daría algunas veces, desde este verano en que no te tengo tan cerca. Hago esto por la deuda que tenía contigo, pero sobre todo, para llenar un vacío que venía llevando entre el pecho y el ombligo y que empezaba a estorbar, sobre todo, si bebo cerveza.

20070326

Cambio de Aires

Salgo de la oficina. Las cinco menos diez de un día claro que me hace pensar, con una sonrisa, que llega la primavera. Que quizá Abril guarde alguna sorpresa. En mi mochila todavía asoma el hastamañana para mis compañeras. Las que me ayudan a llevar el día a día. Y en las comisuras un arco tímido y confiado. El labio inferior ligeramente apretado, esbozando una sonrisa imaginada en mi cabeza. Cruzo corriendo el semáforo de cada día, para cazar un 63 esquivo, que casi nunca se pone de mi parte. Recuento, agitado por el traqueteo, las cosas que me hacen feliz: mi casa, mi familia –mis chicas- Mis Amigos, una cena entre risas. Mirar por la ventanilla de un coche en carretera. Resuena en mi cabeza una de las canciones que siempre llevo conmigo. No me importa trabajar esta tarde. Por la ventana de mi despacho –lo dice Rafa- entra una luz especial.
Esta sonrisa se me ha quedado pegada en los labios, como un ojal que sujeta pensamientos positivos. Lo mejor de todo es que –bajo en mi parada- no hay euforia. Se trata de un estado casi-nuevo que me deja tranquilo. Abierto a lo que veo mientras cruzo la calle O´donnell. Mientas saludo a Eva, la portera, aunque ella no note nada, porque siempre sonrío.
Y comprendo que puedo seguir con lo que tengo muchos tramos más. Con todo lo que es suficiente, que se me hace un alud de regalos a mi alrededor. Siento que un abrazo, un día como hoy, una mirada, son el equipaje que necesito de momento, sabiendo además que poco a poco voy conociendo el camino que tengo por delante.
Termino mi tiempo de la tarde y casi huele a verano cuando salgo. Decido volver andando a casa, que ya se puede. Me miran los escaparates de la casa del libro en Alcalá, los bancos de Goya me saludan y me tocan los arbustos en Colón. Me gusta pensar en el cambio que está pegando mi blog mientras llego a Alonso Martínez. Cómo van apareciendo colores y palabras diferentes. Como ese reflejo de mí mismo me devuelve una imagen más festiva, más confortable –no quiero pensar más justa...-.
No sé cómo voy a hacer para que esto no se marche. Para que todos los que ahora están se queden conmigo, por lo menos a ratos pequeños, pienso en el ascensor de casa.
El olor de siempre. Olor a mí, a mis momentos. También los malos, pero también los buenos. Como este, momentos tranquilos en el que les digo a mis amigos –esta semana paso por tu casa y nos vemos-. Resulta fácil aprovechar esos ratos que nos regalan los días de diario.
Pongo la música demasiado alta y mis vecinos y yo sonreímos nuevamente porque la canción nos trae recuerdos. A mí de veranos y a mis vecinos de mi familia. Se me hace fácil pensar en lo que me voy a poner después de la ducha, porque no importa cómo me quede. Me queda bien. Estoy bien.

Salgo a la calle, ya de noche, y en mi barrio el ambiente de un jueves se desparrama por todas partes. Olemos a calor, a ganas de estar, de sentarnos en un parque y disfrutar otro poco de las noches de Madrid otra vez. Sin prisa.
Voy sin rumbo. Por mis calles favoritas, y entiendo –mientras mimo secretamente a unos críos en los columpios- que esto es lo que quiero para mí. Esto es lo que necesito y –no sé si me lo merezco- voy a hacer todo lo que sepa, todo lo que pueda, lo necesario para no perderlo, para compartirlo. Para disfrutarlo, disfrutarme.

20051018

[13] Claridad

Es fácil encontrarse bien contigo. Tienes tiempo para todos. Para tratarnos bien, para cuidarnos. Para saber lo que queremos o lo que nos sobra. Estar contigo significa estar bien.
Estar en casa. Como en casa.
Acurrucarse en rincones que no conocía.
que ni siquiera sabía que estaban en casa.
Tiempo para todos.
Claridad para todos.
Caricias para todos.
Rincones a medida.
Un beso.

20050927

[11] Nobleza

Cuando quedamos me gusta saber que vienes.
Así sé que va a ser un día especial.
Por eso siempre pregunto.
Eres irrepetible debes saberlo.
Un beso grande y largo,
que dure Para Siempre.

[10] El Kalor



Kalor.
Verano.
Fuego.
Sudor y Brasas.
Arropado con tu fuego.
Rescoldos.
Al Rojo vivo.
Buena falta vas a hacernos este invierno.
Cuando echemos de menos abrasarnos
Estar en llamas.
Derretirnos.
Fundirnos todos otra vez.
Prendernos.
Convertirnos en cenizas.
En Fuego.
En calor.

[9] Refugio














¿Cómo llamarlo si formas parte de mí?
Como mi escritura o mi discurso.
Querer a alguien es otra cosa.
¿Cómo llamar a esto que siento, a pesar de todo?
Como querer mis ojos, o mi voz.
Como querer mi tacto.
No salgo fuera de mí para quererte.
Te quiero como a mis manos, como a mi piel.
¿Qué palabra inventar, -si es que no existe-
para expresar lo que siento por esa parte de mí que eres tú?
Como mis sueños.
Como mis noches en vela.
Como querer mis aciertos o mis fallos.
Debe ser casi un acto de egoísmo. Mismidad.
No es querer. Querer tan desde dentro es casi quererme.
Porque formas parte de mí. A pesar de todo.
Como mi risa. Como mi llanto. Como mis dudas.
¿Cómo decirte que me quiero cuando te quiero?
¿Cómo nombrar esto sin sentir pudor?
Querer a alguien es otra cosa.

20050810

[7] Libertad y frescura

Aquí está nuestro pequeño Henry Marie Raymond Touluse-Lautrec. Lleno de libertad y frescura, dispuesto a enseñarnos todo lo que, con la edad hemos olvidado.

20050808

[5] This blog...

I was so high I did not recognize The fire burning in her eyes The chaos that controlled my mind Whispered goodbye and she got on a plane Never to return again But always in my heart This love has taken its toll on me She said Goodbye too many times before And her heart is breaking in front of I have no choice cause I won't say goodbye anymore.

I tried my best to feed her appetite Keep her coming every night So hard to keep her satisfied Kept playing love like it was just a game Pretending to feel the same Then turn around and leave again This love has taken its toll on me She said Goodbye too many times before And her heart is breaking in front of me I have no choice cause I won't say goodbye anymore.

I'll fix these broken things Repair your broken wings And make sure everything's alright My pressure on your hips Sinking my fingertips Into every inch of you Cause I know that's what you want me to do...


20050803

[4] Debilidad

No querer.
No saber.
No poder.
No poner razones en esto.
Como una debilidad.
Como un pecado más.
Querer y saberlo.
Como una debilidad más.
Como una compulsión.
No saber.
No querer saber.
No poner razones en esto.
Querer y saberlo.

Por todos los tiempos,
los viejos y los nuevos,
los más nuevos...

20050801

[3] Oro en bruto

Mirad esos ojos.
Saben hablar.
Hablan.
Dicen lo que necesitas escuchar a cada momento.
Un saludo a Agosto que acaba de llegar.
A ver si tú también llegas pronto.

20050729

[2] El Glamour

Ella es así.
Glamourosa.
Diferente.
Cari. Imprescindible en tu fiesta.
Saber estar y elegancia.
A estas alturas no podemos prescindir de ella.
Es la segunda de mis joyas que, poco a poco iré presentando en este blog.
Un beso muy fuerte

20050727

[1] Mi musa...

Sigo en silencio su respiración
Acompasando los latidos de dos corazones
Nunca le han faltado a nuestro amor
para estar vivo razones
El mismo sueño nos llevo a los dos
En esa hora en que las noches y los dias
Se prestan uno a otro oscuridad,
Y luz verdad y mentira
Donde las haya tenaz
Mujer de cartas boca arriba
Siempre dispuesta a entregar
Antes que sus armas su vida
Mujer hecha de algodón De seda de hierro puro
Quisiera que mi mano fuera la mano que tallo
tu pecho blando en un material tan duro
Sigo en silencio su respiración
acompasandolos latidos De dos corazones
Nunca le han faltado a nuestro amor para estar vivo razones
Mujer hecha de algodón